mie 5a. Ordinario año impar (Id=134)
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Antífona de Entrada

Dios vive en su santa morada; Dios que prepara casa a los desvalidos, da fuerza y poder a su pueblo.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Dios nuestro, protector de los que en ti esperan; sin ti nada es fuerte ni santo. Multiplica sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guía, de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros, que podamos adherirnos a los eternos.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

El Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el Jardín del Edén

Lectura del libro del Génesis
2, 4b-9.15-17

Cuando el Señor Dios hizo el cielo y la tierra, no había todavía en la tierra ningún arbusto ni brotaba hierba en el campo, porque el Señor Dios no había enviado aún la lluvia sobre la tierra ni existía nadie que cultivara el suelo; sin embargo, un manantial brotaba de la tierra y regaba la superficie del suelo.
Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, sopló en su nariz un aliento de vida, y el hombre fue un ser viviente.
El Señor Dios plantó un huerto en Edén, al oriente, y en él puso al hombre que había formado. El Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles hermosos de ver, y buenos para comer, así como el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento del bien y del mal. Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto de Edén para que lo cultivara y lo guardara.Y dio al hombre este mandato:
"Puedes comer de todos los árboles del huerto; pero no comas del árbol del conocimiento del bien y del mal, porque si comes de él morirás irremediablemente".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 103, 1-2a.27-28.29bc-30

Bendito sea el Señor,que nos ha dado la vida.
Bénedic, ánima mea, Dómino.

Bendice al Señor, alma mía; ¡Señor, Dios mío, qué grande eres! Vestido de majestad y de esplendor, envuelto en un manto de luz.
Bendito sea el Señor,que nos ha dado la vida.
Bénedic, ánima mea, Dómino.


Todos, Señor, están pendientes de ti y esperan que les des la comida a su tiempo. Tú la das y ellos la toman, abres tu mano y quedan saciados.
Bendito sea el Señor,que nos ha dado la vida.
Bénedic, ánima mea, Dómino.

Si retiras tu soplo, expiran y regresan al polvo; envías tu espíritu, los creas, y renuevas la superficie de la tierra.
Bendito sea el Señor,que nos ha dado la vida.
Bénedic, ánima mea, Dómino.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad.
Sermo tuus, Dómine, véritas est; sanctífica nos in veritáte.

Aleluya.

Evangelio

Lo que mancha al hombre es lo que sale de dentro

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
7, 14-23

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús llamó de nuevo a la gente y les dijo:
"Escúchenme todos y entiendan esto: Nada de lo que entra en el hombre puede mancharlo. Lo que sale de su interior es lo que mancha al hombre".
Cuando dejó a la gente y entró en casa, sus discípulos le preguntaron por el sentido de la comparación:
Jesús les dijo:
"¿De modo que tampoco ustedes entienden? ¿No comprenden que nada de lo que entra en el hombre puede mancharlo, puesto que no entra en su corazón, sino en el vientre, y va a parar a la letrina?"
Así Jesús declaraba puros todos los alimentos. Y añadió:
"Lo que sale del hombre, eso es lo que mancha al hombre. Porque es del corazón de los
hombres de donde salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, perversidades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, soberbia y necedad.
Todas estas maldades salen de su interior y manchan al hombre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Recibe, Señor, las ofrendas que podemos presentar gracias a tu generosidad, para que estos santos misterios, donde tu Espíritu actúa eficazmente, santifiquen los días de nuestra vida y nos conduzcan a las alegrías eternas.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Cristo, huésped y peregrino en medio de nosotros

En verdad es justo darte gracias, Señor, Padre santo, Dios de la alianza y de la paz.
Porque tú llamaste a Abrahán y le mandaste salir de su tierra, para constituirlo padre de todas las naciones. Tú suscitaste a Moisés para librar a tu pueblo y guiarlo a la tierra de promisión.
Tú, en la etapa final de la historia, has enviado a tu Hijo, como huésped y peregrino en medio de nosotros, para redimirnos del pecado y de la muerte; y has derramado el Espíritu, para hacer de todas las naciones un solo pueblo nuevo, que tiene como meta tu reino; como estado, la libertad de tus hijos; y como ley, el precepto del amor.
Por estos dones de tu benevolencia, unidos a los ángeles y a los santos, cantamos con gozo el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Bendice, alma mía al Señor, y no olvides sus beneficios.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Hemos recibido, Señor, este sacramento, memorial perpetuo de la pasión de tu Hijo; concédenos que este don de su amor indescriptible nos aproveche para la salvación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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